domingo, 31 de julio de 2011


Sobrevino la noche, la brisa era diferente, el aire se enrareció con humedad, escuché las voces de los insectos gigantes, temerosos de las luces del hospital. Entonces, cuando apagaron las luces, acostado en la cama con el mosquitero fue cuando ella apareció.
La noche es un misterio, estoy seguro que se abren puertas que conectan con los rincones del universo, en la penumbra, en las sombras. Es simple, los viajeros del tiempo se manifiestan de repente.
-He regresado a casa- dijo, una voz lúcida, clara, sin acentos definibles, amigable. Sabía que se encontraba junto a mí, pero no podía verla, aunque levanté el mosquitero. No era un fantasma, no era una alucinación, era algo tan real como escuchar al médico. Incluso la proximidad de su presencia era física, un calor corporal, una energía resplandeciente, como de un santo. –Estoy emocionada. Descansaré unos instantes. Debí superar la primera impresión con ansiedad, no era algo que sucedía todos los días.


Principal responsable de las imagenes oníricas de El Evangelio de las Profundidades.

Hassen vomitaba desfalleciendo en el momento que le hablaba el gigante. Resistía demasiado a aquella poderosa fuerza que los ocultistas llamaron Vrill, era el primer y único testigo vivo de la existencia de Thule, la sagradísima ciudad de los primeros colonos, el avalón, el paititi, el cólquida.
-Cuando despierte podrá ver quien soy- dijo el gigante.
-Voy a morir si me quedo dormido, Wañurgapuni nuganchij- respondió Hassen, pero usando el pretérito idioma de los Incas, el quechua.

Recordó el rostro de su padre, esos días horribles en la ciudad de Sucre, sufriendo el hambre y la pobreza. Recordó el último día que estuvo con él, sentía su perfume en el aire si se esforzaba en encontrarlo en la memoria. Tuvo que refugiarse detrás de un toborochi para que nadie lo viera llorar.

jueves, 21 de julio de 2011

viernes, 8 de julio de 2011

crónicas de la bestia



A la Bestia se unieron adolescentes, la nueva generación que pretende detestar los modelos de integración, la economía de libre mercado, los beneficios de la inversión dirigida.
No sabemos dónde operan, pero si sabemos que son muy jóvenes, y que la mayoría son mujeres.

jueves, 23 de junio de 2011

los misterios del templo


Los amaba tanto como podía soportarlo. Dio gracias al bendito aire que respiraba, escuchaba sus voces en los briosos roces con los tréboles, silbando canciones de milenios, los K´alathud, ellos les enseñaron, eran secretos de los primeros ancianos, ellos que no conocieron a los antepasados, porque se fueron antes, dejaron sus bibliotecas con un códice absoluto, matemático, complejo, un cuadro de siete letras en un tablero de sesenta y cuatro caracteres, una sola clave para los cálculos. Tenían el nombre de la Diosa en varios significados, sus usos eran variados para acceder a los secretos del universo. Los ancianos enseñaron a los habitantes de la superficie a usar los misterios generando una existencia vigorosa, abundante y plena. Por ello que seguían estudiando en los profundos interiores de K´alathud, entregados a la eternidad, sin carne, sin sentimientos.